Vinos & Licores

Certificación carboNZero: El nuevo triunfo de Caliterra

Proteger las materias nobles que sirven para el vino así como el medio ambiente es una tendencia que los productores de vino han tomado muy a pecho. Desde botellas más delgadas o elementos reciclables en los procesos de producción son granitos de arena que contribuyen al ecosistema y que hoy anuncian un nuevo e importante paso.

Viña Caliterra, gracias a su propio bosque nativo, sumó un nuevo logro al conseguir recientemente su certificación carboNZero, lo que, en palabras mas simplificadas quiere decir que las emisiones de la viña se contrarrestan con las del bosque.

Caliterra está ubicada en el corazón del valle de Colchagua, y refuerza su promesa con la sustentabilidad al certificar su huella de carbono de la organización y distribución, es decir, para los procesos y actividades que se desarrollan en los viñedos, sus procesos de elaboración, procesamiento del vino en las bodegas y distribución a los distintos puntos de venta en Chile y mercados internacionales.

Junto con certificarse, Caliterra se comprometió a tomar distintas medidas para disminuir sus emisiones en las diversas áreas, como por ejemplo reducir el consumo de electricidad mediante el uso de energía solar fotovoltaica, disminuir el uso de refrigerantes, a gestionar una baja en el consumo de Diesel y a fortalecer su compromiso con el reciclaje a partir de la disminución de residuos enviados al vertedero.

“El sello carboNZero respalda la fuerte alianza que tenemos con la naturaleza, la cual nos ha impulsado a ser pioneros en el desarrollo de la vitivinicultura sustentable en Chile mediante un protocolo de prácticas orientadas a proteger y conservar el entorno de nuestros viñedos”, explicó Rodrigo Zamorano, Enólogo Jefe de Viña Caliterra. “De esta forma, con la medición y mitigación de nuestra huella de carbono, asumimos un nuevo compromiso con el ecosistema de Caliterra, el Valle de Colchagua y en definitiva, con nuestro país”, puntualizó.

Entusiasta del vino, whisky y destilados. No me dejaron poner videojugadora ni viajera como profesión, por lo mismo hoy escribo de bits y acumulo timbres en mi pasaporte.