Tendencias Vinos & Licores

Estos son los vinos que debes tomar con tus dulces de Halloween

El 31 de octubre es el día más importante para la industria de los caramelos, chocolates y hasta postres. Y aunque es bien sabido que varios chocolates tienen su combinación perfecta con algunos tipos de vino, a pocos se les ha ocurrido que los más populares dulces también pueden ser parte de un maridaje interesante.

Considerando que no son pocos los adultos que en Halloween sacan su cuota de los dulces de sus pequeños, o bien simplemente aprovechan la excusa para comprarse los propios —nadie te cree que eran para los niños que tocarán el timbre— decidimos investigar cuáles son los mejores vinos para cada uno.

Mi favorito personal, los Twix, son perfectos con un Late Harvest o alguna clase de vino helado, pero también son recomendables para los paladares más tradicionales el Cabernet Sauvignon, un Syrah o incluso un Malbec, los últimos tres siendo de igual forma ideales para comer M&M, chocolates que por cierto combinan de buena manera también con un Merlot.

Los Snickers parecen hechos para nuestra geografía, así como cualquiera sus similares (piensa en los Hobby chilenos o incluso en los MilkyWay), porque funcionan bien con los tintos de gran cuerpo que salen de nuestros valles. En el caso de los Kit Kat, que se han popularizado bastante en Chile en el último tiempo, la recomendación va decididamente a los espumantes de todo tipo.

Los chocolates de leche, desde Hershey’s hasta nuestro local Trencito, son la clase de comida de Halloween más versátil que existe. Pueden ir acompañados de un Moscato, un Chardonnay hasta un Pinot Noir o me atrevería a decir que incluso un Carmenere.

¿Lo más difícil? Masticables y los caramelos ácidos de toda clase. La recomendación en esos casos fue por vinos blancos dulces y secos, como el Moscato y el Sauvignon Blanc. De tintos, en esos casos, ni hablar, tal como con las gomitas: los infaltables Frugele y las gomitas de osito también quedan perfectos con la misma categoría.

Entusiasta del vino, whisky y destilados. No me dejaron poner videojugadora ni viajera como profesión, por lo mismo hoy escribo de bits y acumulo timbres en mi pasaporte.