Vinos & Licores

Conoce las nuevas cosechas Aconcagua Costa Syrah 2015 y Aconcagua Costa Chardonnay 2016

Llega la primavera y las viñas comienzan a potenciar sus vinos frescos, ideales para la temporada de terraza que se avecina y que nos invita a disfrutar de vinos refrescantes.

En esta ocasión la Viña Errázuriz la que nos invita a recibir la primavera con las nuevas cosechas de Aconcagua Costa Syrah 2015 y Aconcagua Costa Chardonnay 2016, vinos que en su elaboración contaron con la brisa del Océano Pacífico y la pronunciada mineralidad del terroir – terreno donde son sembradas y cosechadas las uvas – creando una características en ellos.

Ambas cepas provienen del viñedo “Aconcagua Costa”, ubicado a sólo 12 kilómetros del Pacífico, y que gracias al efecto del clima moderado de la zona, permite la producción de vinos sofisticados y de gran equilibrio que despliegan elegantemente la fresca madurez de sus uvas.

Ideal para quienes se atreven con cepas tintas poco habituales, Aconcagua Costa Syrah 2015 es un vino brillante, intenso y de profundo rojo violeta. Con aromas a pimienta rosada, cuero, frambuesa fresca, tomillo y laurel, en boca es especiado, de taninos aterciopelados y con una refrescante acidez. En esta temporada primaveral, es un excelente acompañamiento para preparaciones con carnes rojas como lomo vetado, entraña, costillar de vacuno o asado de tira a la parrilla.

Aconcagua Costa Chardonnay 2106, en tanto, muestra un color amarillo verdoso brillante, con notas minerales asociadas con frutas cítricas y toques sutiles a frutos secos. Se trata de un vino con vibrante acidez y textura suave, perfecto para disfrutar en una tarde soleada junto a preparaciones basadas en mariscos y pescados como chupe de jaibas, pulpo al olivo y camarones al pil pil, o corvina al horno, atún a la parrilla y carpaccio de salmón.

Aconcagua Costa Syrah 2015 y Aconcagua Costa Chardonnay 2016 están disponibles en las tiendas especializadas La Cav y El Mundo del Vino, a un precio sugerido de $ 15.690.

Entusiasta del vino, whisky y destilados. No me dejaron poner videojugadora ni viajera como profesión, por lo mismo hoy escribo de bits y acumulo timbres en mi pasaporte.