Comunicado

Varsovienne.cl lleva al conejito a la puerta de la casa

Pensando en los niños y en sus papás varsovienne.cl tiene la solución solo con un click.

La Pascua de Resurrección inunda las casas con esa magia que tiene el buscar los huevitos de chocolate, o la sorpresa de recibir un detalle dulce por la mañana, tradición que Varsovienne ha acompañado desde siempre con sus ediciones especiales.

La edición especial Ostern llama a reescribir historias, con productos que se encuentran en varsovienne.cl, el e-commerce de la marca con despacho desde el norte al sur del país.

Entre sus sorpresas se encuentra un Huevo pintado de 345 gramos; la caja de Huevos de leche con macizos elaborados con el clásico chocolate Blended Milk 36%; las Bolsitas de huevos surtidos donde hay variedades de chocolate rubio, blanco, leche, frutilla y bitter; el Huevo Metálico relleno de huevitos de chocolates en dos variedades: cranberry deshidratado y naranja confitada, ambos bañados en chocolate leche blend y cubiertos con un delicado chocolate blanco.

Y las opciones siguen con conejitos en distintos tipos de chocolate, exquisitos huevitos de mazapán, y también opciones sin azúcar, para que todos puedan disfrutar de la tradición y el sabor de Varsovienne, entre muchas otras sorpresas, todo con un diseño único, empaques delicados y presentaciones cargadas de detalles.

El origen

Esta fecha tiene origen en el cristianismo, pero diferentes países y culturas han desarrollado diversas historias alrededor de ella, para hacerla propia, para otorgarle más significados, y para vivir una fiesta donde la familia
se une, comparte y divierte con actividades y momentos mágicos.

Ostern, en alemán, es el nombre que se le da a la primavera y también a la Pascua de Resurrección, es el símbolo del renacer y la estación fértil por excelencia; por su parte el huevo significa renovación y nuevos
ciclos que traen algo mejor.

Según cuenta una leyenda alemana, una mujer pobre sin poder dar dulces a sus hijos en esta época, escondió en el jardín huevos decorados, los niños vieron un conejo y creyeron que él había puesto los huevos. Desde ese entonces los niños fabricaban un nido a la espera del conejo de Pascua, el
que se llenaba durante la noche y entregaba sorpresas la mañana siguiente.

Historias como esta y muchas más son las que invita Varsovienne a contar en familia, en casa, junto a actividades de búsqueda y manualidades, o con un simple regalo, y así disfrutar un momento junto a exquisitos sabores para formar lindos recuerdos y también viajar hasta las memorias más dulces de la niñez.

Entusiasta del vino, whisky y destilados. No me dejaron poner videojugadora ni viajera como profesión, por lo mismo hoy escribo de bits y acumulo timbres en mi pasaporte.