Vinos & Licores

Columna: Vino Chileno para todos los gustos

Llega el mes de septiembre y, con él, el ambiente de Fiestas Patrias y una de las celebraciones que se unen a los festejos por el inicio del proceso de independencia: el Día Nacional del Vino, fecha instaurada por decreto presidencial con el objetivo de resaltar el vino chileno y así hacer brillar la actividad vitivinícola en Chile.

El vino es uno de los orgullos nacionales, ya que continuamente las viñas y sus productos son reconocidos en el exterior como uno de los mejores del mundo entero. Pero, ¿sabes por qué el vino chileno es de tan buena calidad? La gran diversidad de climas y de características geográficas hacen de Chile uno de los mejores suelos para la producción de vides con propósitos de vinificación.

“En términos generales, los vinos chilenos son equilibrados en boca, donde los ácidos se conjugan con los azúcares y otros compuestos para determinar su calidad. Chile tiene una geografía muy diversa, lo que nos transforma en un paraíso vitivinícola. Gracias al desierto más árido del mundo en el norte, a la cordillera de los Andes en el este, al Océano Pacífico en el oeste y a los glaciares de la Patagonia en el sur, Chile es único; no hay otro país del mundo con esas mismas características. De hecho, tenemos una verdadera isla, es decir, en nuestro territorio es difícil que puedan desarrollarse todos los estados o metamorfosis de otras plagas agresivas para la vid”, asegura Edssel Pizarro, docente de Agronomía de la Universidad del Pacífico.

Aunque la producción del vino se concentra en el centro sur del país, en la mayoría de las regiones se desarrolla la industria vitivinícola con gran esplendor. De hecho, en este 2016, la producción total de vinos en Chile superó los 1.014 millones de litros, según un estudio de Vinos Chile.

“Entre las zonas de producción de vino en Chile se cuentan los valles del Elqui y Limarí, Aconcagua, Casablanca, San Antonio, Maipo, Cachapoal, Colchagua, Curicó, Maule, Itata y del Biobío. El vino chileno es producido entre la Región de Atacama y la Región de Magallanes, lo que incluye zonas vitivinícolas denominadas costa y entre cordilleras. Chile partió cosechando de norte a sur, pero ahora también lo hace de este a oeste. Se ha expandido la producción en los últimos años”, indica Pizarro, consultor en Viticultura.

Por la gran variedad del clima y del suelo nacional, el vino que se produce en una zona suele ser muy diferente del que se produce en otro territorio. Además, cada temporada es diferente a la anterior, por lo que el vino chileno se caracteriza por la gran variedad disponible en cuanto a sabores. “Un mismo vino cosechado en la región de Atacama puede ser muy distinto, ya que uno puede ser cosechado entre-cordillera y otro en la costa. Esto puede suceder en otros países vitivinícolas, pero en ninguna parte del mundo tienen una diversidad tan marcada como en Chile en cuanto al sabor del vino”, asegura el experto.

“Por ejemplo, en Colchagua el carménère reserva es un vino suave y equilibrado, con taninos maduros y aterciopelados que le otorgan un final persistente, donde vuelven a aparecer los frutos negros y el chocolate; pero el carménère reserva en otra zona tiene un sabor totalmente distinto”, describe el viticultor.

Por otro lado, también la oferta es amplia y variada en cuanto a precios. En junio de este año, la prestigiosa competencia internacional Decanter World Wine Awards premió a un vino chileno, La Moneda Reserva Malbec 2015, como el mejor tinto económico del planeta. El precio de la botella es de alrededor de 4.000 pesos, es decir, 4,37 libras esterlinas. Sin embargo, el experto de la Universidad del Pacífico explica que el valor comercial de un vino no determina cuán bueno es el bebestible.

En Chile se pueden encontrar muy buenos vinos a bajo precio, es decir, un vino de $5.000 puede fácilmente equilibrarse con uno que cuesta $12.000, ya que no hay que fijarse sólo en la marca, la viña y el valle. En general, el consumidor de vino nacional es ignorante en estas materias, por lo que se requiere mayor educación al paladar”, concluye.

Edssel Pizarro
Docente de Agronomía
Universidad del Pacífico.

Entusiasta del vino, whisky y destilados. No me dejaron poner videojugadora ni viajera como profesión, por lo mismo hoy escribo de bits y acumulo timbres en mi pasaporte.