Vinos & Licores

Chile se muestra al mundo como un destino ideal para el enoturismo.

La Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico tiene al valle de Colchagua como la capital de este segmento, donde se reúnen más de 300 actores vinculados a la industria del vino de los cinco continentes.

Entre el 4 y el 6 de diciembre, Chile es el epicentro del enoturismo. Esto, por la realización de la Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico, evento que va en su cuarta edición y que tiene al valle de Colchagua en los ojos del mundo del vino. Esta cumbre congrega a los principales expertos en enoturismo a nivel internacional que, por su experiencia y conocimiento, exponen sobre tendencias, casos de éxito y buenas prácticas para desarrollar de mejor manera el enoturismo.

Para Chile, el evento establecido por la Organización Mundial del Turismo (OMT) es una oportunidad que busca capitalizar el interés que tiene esta experiencia entre los visitantes que llegan al país: durante el último año, más de 550.000 turistas declararon venir motivados por las actividades turísticas relacionadas al vino. De este dato se desprende que el gasto total asciende a la suma de US$1.200 por persona. Para este año, se espera que lleguen sobre 642.000 enoturistas.

El enoturismo crea empleo y oportunidades de emprendimiento. Logra implicar todas las áreas de la economía regional mediante sus vínculos con la artesanía, el entorno natural, la gastronomía y el agroturismo. Allí reside su gran potencial para generar oportunidades de desarrollo en destinos remotos

Zurab Pololikashvili, secretario general de la Organización Mundial del Turismo

Es por eso que acoger por primera vez este encuentro posiciona a Chile como un destino de primer nivel para la práctica del enoturismo, hecho que permite, a su vez, dar cuenta de los atributos de este y otros valles productores, para que los viajeros amantes del vino visiten las distintas regiones de Chile e impulsen de este modo las economías locales.

Enoturismo, una oportunidad de diversificación

La realización de este tipo de actividades en regiones es una demostración clara del sentido inclusivo y representativo que forma parte del ADN de esta industria.

Es que Chile posee un gran potencial en la producción y la cultura vitivinícola, desde donde surge el enoturismo como una oportunidad de diversificación económica.

Gracias al propio empuje de las viñas que se desafían a ir cada vez más lejos, ampliando sus horizontes más allá de la producción y la venta de vino, pero también es gracias a que, como Estado, hemos implementado una política pública que fomenta el desarrollo turístico sustentable, donde tenemos un tremendo potencial

Lucas Palacios, Ministro de Economía, Fomento y Turismo

Hacer posible la conferencia fue posible gracias al importante aporte del Gobierno Regional de O’Higgins y su Consejo Regional, más el trabajo público-privado liderado por la Subsecretaría de Turismo, Sernatur, la Municipalidad de Santa Cruz, Viñas de Colchagua y Enoturismo Chile, programa estratégico de Corfo.