Gastronomía Vinos & Licores

Restaurante LA CAV: Maridajes en torno a la cocina chilena y sus vinos.

La CAV nos invitó a conocer su restaurante, el cual fue pensado como un lugar de encuentro para sus socios y quienes quieran disfrutar de un buen vino junto a los sabores de la comida chilena.

Ubicado en las terrazas del Mall Alto Las Condes se encuentra el único restaurante del club de amantes del vino, CAV, una de las tiendas de vino más grande del país y que cuenta con una importante línea de distribución online junto con una expo de vinos.

Tiempos y vino

Al llegar nos ofrecieron un plato con panes caseros, los que se acompaña con pebre y mantequilla. Suaves y tibios, resultan bastante agradables para comenzar a disfrutar.

El individual de papel que se encuentra en cada puesto de mesa tiene distintas opciones para quienes aprovechar de degustar distintos vinos, espumosos, valles y cepas, los que comienzan en $3.500 por un set de tres copas de 50 ml cada una y que terminan en poco más de $15.000 con una degustación de 3 vinos iconos.

Su carta no es muy extensa, posee eso si carnes, pastas, mariscos, entradas y postres clásicos de la cocina de chilena. Yo me aventuré y pedí la selección “Pasaporte a la complejidad” que nos entrega 3 Pinot Noir de tres valles distintos, Limarí, Aconcagua y Leyda.

Para acompañar el vino pedimos dos platos para compartir: la selección de empanadas mechada – queso, las que son fritas y con contundente relleno. Luego llegaron los locos, 3 grandes moluscos acompañados de ensalada de papas con mayonesa.

A mi me gusta tomar el Pinot Noir ya sea con frutos del mar o carnes, pero eso es de cada uno. De todas formas, todos los meseros del restaurante están en constante capacitación para recomendarte como maridar de la mejor forma el vino y la comida. Si eres de los que prefiere no preguntar, en el mismo individual hay recomendaciones de platos para cada selección.

 

 

 

 

 

 

 

 

A la hora del fondo llegaron las entrañas, acompañadas con una ensalada fresca de palta y apio. Las p edí ¾ y así llegaron. Jugosas, sazonadas y con muy buena temperatura, algo que no siempre se consigue puesto que se hacen muy rápido y eso puede traicionar.

Definitivamente La CAV se transformó en mi nuevo restaurante para llevar a mis amigos que buscan aprender más de vino.

Tienda y restaurante

Uno pensaría que combinar tienda y restaurante podría ser molesto para los clientes que están sentados o comiendo, pero la verdad es que eso no ocurre. El ruido, al estar ubicado en el sector de las terrazas del mall es inferior al del centro comercial en general.

Pero, si hay algo en que me quiero detener y destacar es que, al estar en una tienda, este restaurante mantiene el precio de los vinos, por lo que pedir una botella es sumamente conveniente ya que además el descorche, si eres socio de la CAV tiene costo 0. Quienes no sean socios también pueden acceder al descorche pagando $5.000, muy por debajo el valor que otros restaurantes cobran.

Como este restaurante fue pensado como un lugar de encuentro, los socios además tienen un 10% de descuento en la cuenta. Quienes no sean socios pueden de todas formas acceder a ofertas como la de 40% de descuento pagando con las tarjetas del banco Itaú.

 

 

 

 

Entusiasta del vino, whisky y destilados. No me dejaron poner videojugadora ni viajera como profesión, por lo mismo hoy escribo de bits y acumulo timbres en mi pasaporte.