Vinos & Licores

El equipo de Viña Bouchon se potencia

Uno de los enólogos “sub-treinta y cinco” más promisorios del país, se ha sumado como nuevo enólogo jefe de Viña Bouchon. Se trata de Christian Sepúlveda, quien ha realizado la mayor parte de su carrera profesional en Viña Tabalí, donde se especializó en la producción de vinos de climas frío y se destacó en la búsqueda de nuevos valles. Christian es ingeniero agrónomo de la Universidad Mayor y tiene un Magister de Enología y Vitivinicultura de la Universidad de Chile. Previo a Tabalí, además tuvo experiencias en la viña de Comnte Armand, conocida por sus Chardonnay y Pinot Noir, en la Borgoña, Fancia y en Felton Road Wines, de Nueva Zelanda.

También se sumo al equipo el viticultor Diego Labbe. Diego es licenciado en viticultura y enología, con un minor en Ciencias de Suelo, de la Lincoln University de Nueva Zelanda, y tiene estudios de enología y viticultura de la Universidad de California. Sus primeras experiencias profesionales fueron en Nueva Zelanda, en las viñas de Mudbrick Wines y Dry River. Especializado en tema de suelo y riego, deberá liderar el proyecto de micro terroir en el fundo Mingre de Viña Bouchon.

Christian y Diego se suman al resto del equipo vitivinícola, conformado por Pablo Toro, ingeniero agrónomo y enólogo de la Universidad Austral, que lleva más de 15 años en Viña Bouchon, así como el asesor enológico David Nieuwoudt, reconocido enólogo sudafricano y dueño de Cederberg Private Cellar.

También continuará como asesor Felipe Ramírez, quién actualmente trabaja en Chapter 24 Vineyards, una viña boutique de Oregón, Estados Unidos, que tiene como socio principal a Louis-Michel Liger-Belair, dueño de la reconocida bodega La Romanne (Grand Cru), en Borgoña, Francia. Felipe es enólogo de la Universidad Católica y M.Sc. de la Escuela Agronómica de Montpellier (ENSAM). Previamente, Felipe fue enólogo jefe en Viña Bouchon y trabajó en reconocidas bodegas de Alsacia, Bordeaux, Cotes du Rhone, California y Oregon.

Entusiasta del vino, whisky y destilados. No me dejaron poner videojugadora ni viajera como profesión, por lo mismo hoy escribo de bits y acumulo timbres en mi pasaporte.